Balones fuera. La chapuza del Yak-42 agitó conciencias hoy en la Comisión de Defensa del Congreso.
Federico Trillo, muy excitado, aseguró que dos días después del accidente presentó su dimisión al presidente del Gobierno, entonces
José María Aznar, pero que éste la rechazó porque «no era mi responsabilidad dimitir, no era mi responsabilidad contratar, no era mi responsabilidad el traslado, no era mi responsabilidad nada, porque no tenía ninguna competencia en ese asunto». Cuánta irresponsabilidad. ¿Qué hacía, entonces, al frente del Ministerio de Defensa?
/ Foto: EfeResponsabilidad, según la RAE: «Obligación de responder ante ciertos actos o errores». Nunca es tarde.
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